10 formas de proteger a tu hijo del bulling

El bullying es definido como una conducta agresiva en la que un niño o adolescente utiliza un poder percibido o real, ya sea la fuerza física, el acceso a información vergonzosa o popularidad, para controlar o lastimar a otros niños.

¿Realmente puedes proteger a tu hijo del bulling? Desafortunadamente no. Siempre ha habido gente que lastima a otros, tu hijo se encontrará eventualmente con algunos de ellos. Todos los niños quieren hacer las cosas a su forma, lo que significa que algunas veces abusarán de su poder, eso es normal en términos de su desarrollo y se sufre poco en los contextos en donde también se desarrolla la empatía. Tu meta no debe ser aislar a tu hijo, sino apoyarlo para desarrollar la consciencia y las habilidades para protegerse a sí mismo cuando sea necesario, y a buscar ayuda cuando las cosas se agraven.

El bulling empieza en preescolar y va aumentando conforme los niños van creciendo. Dependiendo de la encuesta que leas, entre el 40 y el 80 por ciento de ls niños de primaria admiten haber ejercido el bulling. El bulling no solamente se está generalizando, con la aparición de los medios de comunicación se ha convertido en algo psicológicamente muy peligroso, tanto que niños han cometido suicidio a causa del bulling,

Esas son las malas noticias. La buena noticia es que puedes ayudar a tu hijo a desarrollar habilidades para defenderse de quien lo agrede y puedes evitar que él agreda a alguien. ¿Cómo?

  1. Modela cómo es una relación compasiva y respetuosa desde que tu hijo es pequeño. La forma más efectiva de evitar que un niño sea agredido o se convierta en agresor, es asegurarse que crezcan en una relación de amor, más que en una donde se utilice el poder o la fuerza para controlarle. Los niños aprenden dos lados de toda relación y pueden actuar de cualquiera de ellos. Si le pegas, tu hijo aprenderá que la violencia física es la forma de responder a los problemas interpersonales. Si tus métodos de disciplina usen el poder sobre tu hijo, el aprenderá a usar el poder sobre otros, o dejar que otros usen su poder sobre él.
  2. Mantente conectado con tu hijo en las buenas y en las malas. Los niños solitarios son más propensos a ser agredidos. Recuerda, la paternidad el 90% conexión (tener una relación cercana con tu hijo) y 10% guía. La guía no funcionará a menos que tengas una relación cercana que la respalde. Mantén las líneas de comunicación abiertas permanentemente, sin importar lo que suceda.
  3. Modela una actitud de confianza con otras personas. Si tiendes a echarte para atrás fácilmente con tal de evitar una escena, pero después de sientes humillado, es tiempo de cambiar eso. Tu hijo está aprendiendo de ti cómo comportarse. Experimente con encontrar nuevas formas de satisfacer tus necesidades o derechos mientras te mantienes respetuoso hacia otras personas.
  4. Enseña a tu hijo a usar la autoafirmación respetuosa. Los niños deben aprender que pueden tener satisfechas sus necesidades al mismo tiempo que son respetuosos con otras s personas. Dale vocabulario que puede utilizar desde una edad temprana:
  • Es mi turno o ahora.
  • Quiero un turno.
  • No está bien lastimar.
  • No me gusta que me llames así. Quiero que me llames por mi nombre.
  1. Enseña a tu hijo habilidades sociales básicas. Desafortunadamente los agresores atacan a niños que son percibidos como vulnerables. Si tienes un hijo que tiene bajas habilidades sociales, conviértete en na prioridad apoyar a tu hijo y desarrollar en él las habilidades mencionadas en este artículo. Haz un juego de roles donde practiquen en asa como unirse a un juego, presentarse a otros niños en una fiesta o iniciar a platicar con otros niños. Es un hecho que los niños que pueden unirse a grupos de manera exitosa, generalmente observan primero y luego encuentran una forma de unirse al grupo, más que solo unirse sin evaluar. Algunas veces los niños buscan tanto la aceptación de los demás que continúan juntándose con un grupo en donde hay alguien que lo maltrata. Si sospechas que ti hijo puede ser vulnerable, escucha lo que tiene que decir sobre sus interacciones con sus compañeros para ayudarle a encontrar su sabiduría interior y trabajar con él para construir formas de crear relaciones saludables.
  2. Enseña a tu hijo técnicas básicas para evitar la agresión. Los agresores operan cuando los adultos no están p presentes, así que si tu hijo ha sido agredido, debe evitar estar sin supervisión en los pasillos, baños u otras áreas de la escuela. Sentarse hasta adelante en el camión escolar, estar con otros compañeros durante el receso, son buenas estrategias para evitar la agresión.
  3. Enseña a tu hijo que no hay de qué avergonzarse por estar asustado por un agresor, por huir o por pedir ayuda a un adulto. Las agresiones pueden escalar, salvar la reputación es mucho menos importante que salvar su vida.
  4. Enseña a tus hijos a intervenir cuando identifiquen que alguien está siendo agredido. Cuando los niños que están cerca cuando se comente la agresión intervienen correctamente, los estudios indican que pueden detener el evento la mitad de las veces en los primeros 10 segundos.

Las formas de intervenir:

Aliarse con la víctima y quitarla del peligro. Ve y párate junto a la víctima, voltéala y camina con él en otra dirección en busca de la ayuda de un adulto. Di “te ves alterado” o “Te he estado buscando” o “La maestra me mandó a buscarte”.

Ve por ayuda. A los agresores les encanta tener audiencia. Trae a otros niños diciendo “Necesitamos su ayuda”. Confronta al agresor: “Has sido cruel”. Luego vete diciendo “Vámonos”.

Y por supuesto, si todos están preocupados por la seguridad, llamen inmediatamente a la maestra.

  1. Enseña a tu hijo a manejar la provocación y la agresión por medio del juego de roles. Las investigaciones muestra que el bulling empieza con el acoso verbal. Cómo la “víctima” responde ante esto determina si el agresor continuará o no atacando a este niño en particular. Si le da al agresor lo que quiere, una sensación de poder, la agresión generalmente escalará. Es imperativo discutir esto con tu hijo antes de que se agredido, para que pueda defenderse a sí mismo desde la primera vez que alguien intente agredirlo.

Hagan un juego de roles sobre cómo puede defenderse. Señálale que el agresor quiere provocar que dé e una respuesta que le haga sentir poderoso, por lo que mostrar tus emociones o pelar son exactamente lo que está buscando. Así que en cada interacción la forma en la que responda determinará si la situación aumenta o disminuye.

La mejor estrategia es siempre mantener la dignidad propia y dejar que el agresor mantenga su dignidad, en otras palabras no atacar o rebajar a la otra persona. Para hacer esto, simplemente di:

  • “Sabes, solo voy a ignorar tu comentario”.
  • “Creo que tengo otra cosa que hacer”.
  • “No gracias”.

Luego vete.

Enseña a tu hijo a contar hasta 10 para mantener la calma, mirar al agresor a los ojos y decir alguna de las frases de arriba. Practiquen hasta que tu hijo tenga un todo fuerte y confiado.

10. No lo dudes, intervén. Tu trabajo como padre es proteger a tu hijo. Eso significa que además de enseñarle lo mencionado anteriormente, deberás hablar con la maestra o el director de la escuela. No le des a tu hijo el mensaje de que está solo ante esto. No asumas que si no es violencia física, no pasa nada. Si la escuela no puede proteger a tu hijo, considera transferirlo a otra, incluso contempla la educación en casa.

Aha! Parenting. Dr. Laura Markha

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